SYNAXIS DE LOS TRES JERARCAS
San Basilio el Grande, San Gregorio Teólogo y San Juan Crisostomo
I – ORIGEN DE LA FIESTA
Las Iglesias orientales enseñan que los tres jerarcas
aparecieron juntos en una visión a S. Juan Mauropous, obispo de Euchaita, en el
año 1084, y dijo que eran iguales ante Dios:
"No hay divisiones entre nosotros, ni oposición entre
nosotros".
Como resultado, alrededor del año 1100 el Emperador Alexios
I Komnenos, instituyó un día festivo el 30 de enero para conmemorar los tres en
común.
II – SU IMPORTANCIA
Este día celebramos la vida y obra de estos tres jerarcas de
la Iglesia, donde cada uno marco una ruta, donde se cruzan y construyen la
realidad física y metafísica de la Iglesia en el mundo.
a) San Basilio es heredero de los grandes movimientos
monásticos del siglo IV, que se vieron coronados con su Regla, pilar del
monasticismo oriental. Consideraba, que la vía ascética era esencial para todo
cristiano, en tanto nos ayudaba a purificarnos y combatir las pasiones, que
buscan esclavizarnos y apartarnos de la virtud cristiana.
Su Liturgia, hasta el presente se conserva, y sus enseñanzas
espirituales impregnan toda la Iglesia.
b) San Juan Crisostomo, fue autor de la Liturgia que hace
milenios celebra íntegramente la Iglesia Ortodoxa. Asimismo, se preocupó por
cuestiones como la pobreza y la justicia social, y sus criticas a las
injusticias, le valió persecuciones que lo acompañaron toda su vida, pero de
esta manera, nos enseño que quien se preocupa por el bienestar de los demás, es
lo que en esencia debe ser un cristiano. Es por lo tanto, su obra, un rechazo
al INDIVIDUALISMO que hoy se proclama para confrontar con el colectivismo de
inspiración marxista.
El cristianismo nada tiene que ver con ideologías
individualistas o colectivistas. Una ideología no debe imponerse sobre la
búsqueda bien común, más bien, tiene que ser el resultado de ella.
c) San Gregorio el nuevo Teólogo, nos enseñó como los
ortodoxos hacemos teología. Esta, no puede estar divorciada de la experiencia
mística. Es preciso una “salida de la caverna” como explicaba Platón; un salir
del “mundo” para explorar el conocimiento de lo Divino, con la guía del
Espíritu Santo.
Cristo nos enseñó como ser realmente Seres Humanos, una
plenitud para una transción necesaria, donde aspiremos a redescubrir nuestra
naturaleza divina. Ir en contra de ese camino, es descender a lo infra-humano,
esclavizado bajo el mundo del pecado, al que hay que dar muerte, según las
enseñanzas de San Isaac el Sirio y San Juan Climaco, ambos teólogos de la
experiencia mística, uno siriaco y el otro sinaita, creciendo bajo una cultura
helenizada. Ambos llegando a las mismas conclusiones.
* * *
En este día, recordemos a los pilares que sostienen a la
Santa Iglesia Católica Ortodoxa. En este día, recordemos que traer al presente
este recuerdo, es ponerlo en práctica, hacerlo parte de nuestra visión y misión
frente al mundo.
Compilación: Patriarcal Ateneo San Marcos


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