sábado, 22 de enero de 2022

Un ser humano diferenciado

 

UN SER HUMANO DIFERENCIADO



"Creo que todo hombre auténtico tiene que sufrir más que el hombre mediocre, y que esa dosis de sufrimiento interno, ese desgarrarse, es lo que marca lo excepcional" 

Don José Luis Ontiveros 

(1954-2015)

domingo, 9 de enero de 2022

El niño, el aljibe y la luna

 

EL NIÑO, EL ALJIBE Y LA LUNA




La noche caía sobre el monte. Un niño jugaba junto al viejo aljibe, el cual todavía funcionaba a pesar del tiempo transcurrido, dando su fresca agua a los miembros de la familia, cuyo rancho estaba a unos pocos metros bajo una inmensa arboleda de algarrobos negros. Junto a él un viejo y sabio gaucho de muchas arrugas en su cara como la corteza del ñandubay, lo cuidaba tomando en silencio unos mates luego de haber finalizado la larga jornada del día.

El niño, que rondaría con su edad entre 4 y 6 años, trataba de vencer al sueño, y esperar que sus padres no se dieran cuenta que ya no era la hora de jugar. En un momento el niño mira hacia el interior del aljibe pretendiendo arrojar algo, y queda estupefacto fijando su mirada en lo profundo del mismo. Levanta su rostro y con voz de alarma le dice al viejo gaucho: “¡la luna está atrapada en el pozo!”.

El viejo peregrino de los montes y pampas, estaba acostumbrado a escuchar preguntas de los niños, siempre con esa curiosidad de querer aprender y entender todo. Sin embargo, la pregunta del niño denotaba la inocencia del mismo, pero al mismo tiempo una preocupación real.

Deja su mate a un costado, se acera al aljibe ante la mirada ansiosa del niño, y efectivamente, al mirar hacia el fondo, ve una gran y hermosa luna llena, flotando en las nítidas aguas que la luz de la luna permitía ver. El gaucho podría apelar a la realidad, y mostrarle que eso era tan solo un reflejo de algo que reinaba en el cielo por las noches; en cambio, decidió acompañar al niño en su impresión, quién le decía aireadamente que había que sacarla.

Sin mucho que decir, el gaucho sale al rescate de la luna, lanzando el cubo de madera al interior del aljibe, y al golpear el balde en el fondo del mismo, comienza a girar la roldana que tenía enrollada la cuerda atada a la manija del balde. Este, cuando comienza a ascender, apenas estaba lleno de agua, por lo que no costaba esfuerzo subirlo, pero el gaucho aparentaba que ponía toda su fuerza en hacer girar la roldana que elevaba el balde que contendría la luna en su interior. Cuando apenas faltaba poco para salir, el viejo y pícaro gaucho, le dice al niño que no puede más, que es muy pesado, y le pide asistencia. Este, decidido agarra también la roldana y ambos dan unas vueltas con tanta fuerza que el balde sube y golpea salpicando de agua a ambos. El niño ante ello cae hacia atrás sentado en el piso. Un poco aturdido, comienza a secarse el agua que había salpicado su cara, y escucha la voz del gaucho que le dice: “lo logramos, ¡la Luna ha podido salir!”. El niño se levanta y mira hacia el cielo, viendo la gran luna llena con todo su esplendor. Su sonrisa fue tan luminosa como la luz del astro rescatado del fondo del estanque.

No hubo mucho tiempo de festejar. La voz de la madre, llamando al niño a dormir, se escuchó desde las tenues luces del rancho. El niño, con una enorme felicidad se despide del viejo gaucho y corre a su casa, seguramente llevando consigo una enorme aventura que relataría a sus padres.

El silencio vuelve a la noche. El gaucho se acerca a su pequeño fogón donde la pava se calienta. Se ceba un mate mas, mientras ve ascendiendo las chispas de la madera que se quema. En su interior, piensa “¿y serán estas las estrellas que van a acompañar la luna rescatada?”.

Ese niño había salvado la luna esa noche. Quizás a la mañana no lo recordaría, pero en su corazón ya había algo presente, y que el sabio gaucho había sabido interpretarlo y, por lo tanto, hizo realidad lo imposible.

El hombre está destinado a cuidar de este mundo, por él mismo, y por mandato de su Creador. Esa luna atrapada en el fondo del estanque, se convierte en un símbolo de realidades eternas, a las cuales, podemos vivenciar para que justamente sigan siendo misterios insondables, pero al mismo tiempo posibles de vivir interiormente, siendo la inocencia de un niño, un puente, capaz de lograr lo imposible, y Cristo, del otro lado, tendiendo su mano para ayudar en el cruce.

+Teofano, Juan Manuel Garayalde.

viernes, 31 de diciembre de 2021

EN EL CAMINO 31-12-21

 EN EL CAMINO 


Franc, Carlos (+2018), Teofano y Arcadio (+2021)
Hace un tiempo, y en la eternidad


Todos estamos llamados al combate espiritual, no siendo fácil librar esta batalla de nuestras vidas SOLOS.

Mucho debo agradecer que Cristo me ha permitido librar estas batallas, poniendo en mi camino a GIGANTES que cavan profundos surcos, senderos de sabiduría, alegría y hermandad, donde todo puede ser más fácil de realizar.

+Teofano

Año Viejo - 31 de diciembre de 2021

 

AÑO VIEJO – 31 DE DICIEMBRE DE 2021



Bendición y oraciones al icono de SB VIKTOR (1941-2013)


Despedimos este 2021 en la Archieparquía de la República Argentina, un año duro por la partida de fieles y clero de nuestra Iglesia. Al mismo momento, conmemorando los 20 años, en que SB VIKTOR (1941-2013) de Memoria Eterna, en un 15 de octubre del año 2001, designaba al primer sacerdote de la Iglesia Ortodoxa Bielorrusa Eslava en el Extranjero en Argentina, al Rvdo. Padre Valerian.

En diciembre, bendecimos nuestro primer icono del Patriarca VIKTOR en la sede de nuestra Archieparquia, la “Capilla de Piedra de San Jorge” de la localidad de San Vicente, Provincia de Buenos Aires, con la presencia de nuestro Archieparca, Francisco, Franc Primozic, y a días de conmemorarse los 100 años del nacimiento del Patriarca VIKTOR, el 15 de diciembre de 2021.


El obispo Teofano durante la Divina Liturgia de San Juan Crisostomo, sosteniendo una foto del fundador de la misión en Argentina, SB VIKTOR, de Eterna Memoria


S.E. Vladyka Francisco junto al Rvdo. Padre Nicolas


Padre Nicolas junto al Archimandrita Gregory y el Hermano Nazareo Javier


Veinte años es poco para la vida de una Iglesia, pero prácticamente es toda una generación para una comunidad como la de la IOBE Argentina. Cada momento, es de transición. El sacerdote recibe a los nuevos niños en la Iglesia año tras año, y despide a muchos fieles también en la Iglesia, año tras año. La Iglesia permanece, sus miembros NO. Sin embargo, Dios nos ha dotado de un amor infinito en cada persona, que está ahí presente para despertar y transformar tanto dolor en una dulce alegría de ser parte de esta obra de Dios, de permitirnos abrir los ojos al mundo y dar un combate espiritual por el Reino Venidero.

Ese AMOR del cual estamos dotados, es el que nos permite tener presente a aquellos que han transitado los altares y los bancos de las Iglesias, que se han postrado ante los santos iconos una infinita y sagrada cantidad de veces. La MEMORIA de los que partieron, viven en el AMOR de la comunidad, no estando muertos, sino vivos, y quizás, mucho mas VIVOS y LUMINOSOS, que antes, porque recordamos sus VIRTUDES y no sus falencias; recordamos todo lo BUENO que dieron por su Iglesia.

Este 2021, en nuestra Iglesia, nuestro panteón de recuerdos se ha enriquecido aún más.

MEMORIA ETERNA a nuestros fundadores.

MEMORIA ETERNA a los fieles de nuestra iglesia.

MEMORIA ETERNA a nuestro clero.

Estáis inscriptos en el LIBRO DE LA VIDA, y en los corazones de los que hoy, siguen en el CAMINO.

¡FELIZ AÑO NUEVO!

Vladyka TEOFANO, Juan M. Garayalde


jueves, 16 de diciembre de 2021

Nacimiento a los cielos del Rvmo. Arcipreste Arcadio

NACIMIENTO A LOS CIELOS

Arcipreste ARCADIO, Alfredo Luis Céliz (06-03-1961 / 15-12-2021)




Recorrimos un largo camino juntos. Tantas anécdotas, que quedaran en nuestra memoria.

En esa gran familia que es nuestra IOBE, tu ALEGRÍA nos va a faltar.

Hoy, te reencuentras con SB Athanasios, con el Hermano Carlitos Cousillas, con el Padre Hermes, con tantos que hoy viven junto al Señor, al cual sirvieron hasta sus últimos días.

Nosotros desde aquí, continuaremos caminando, pero quiero que sepas, que HOY, en esta marcha, nuestros ojos estarán empañados de lágrimas.

MEMORIA ETERNA


Año 2009, tu primer paso en la Iglesia, como miembro de la Hermandad de los Nazareos.


Año 2010, Nuestro primer viaje al Brasil, un paso histórico para constituir el Santo Sinodo de la Iglesia Ortodoxa Bielorrusa Eslava en el Extranjero, bajo la dirección de SB Athanasios, de Memoria Eterna.


Año 2017, tu ultimo viaje al Santo Sinodo de San Pablo, Brasil, junto a Su Beatitud Athanasios, de Memoria Eterna

domingo, 5 de diciembre de 2021

Domingo del Rico Insensato

 

24vto. Domingo después de Pentecostes – Domingo del Rico Insensato

05 de Diciembre de 2021 / 22 de Noviembre 2021 – Calendario Eclesiástico




La Parábola del Rico Insensato, describe la actitud generalizada y dogmatizada, en el Mundo Moderno, en el que uno debe buscar el ÉXITO sin importar los medios, ni las consecuencias de los actos.

Ser NECIOS, ciegos en su marcha, ciegos ante al esfuerzo y sacrificio de los que acompañan -que no han de recibir ninguna recompensa o reconocimiento-; ciegos al dolor, sufrimiento y desamparo de los que no son contemplados por el protagonista de la parábola.

La Parábola describe una realidad de los tiempos actuales, donde la desesperanza por el futuro, el crecimiento de la pobreza, la carencia de una educación fundada en VALORES, y la ausencia de combatir los males que destruyen las familias por dentro (desempleo, adicciones, promiscuidad, etc.), son TODAS invisibilizadas por el Rico Insensato, y en el mejor de los casos, todos son transformados en una estadística de herramientas macroeconómicas, donde un índice mayor o un índice menor, radica el “triunfo” o fracaso de una política económica. 

La Parábola es en el fondo TRAGICA, puesto que ya no habrá tiempo para ese NECIO de comprender su ceguera, ya que las TINIEBLAS han arribado.

Retornar a la senda de Cristo, es ver y sentir en carne propia el dolor en el mundo, y poner todo el esfuerzo, que a veces involucra entregar una vida entera, para que ese sufrimiento cese en cada rincón al cual nuestra vida nos irá llevando.

Si algo tiene la claridad de un manantial, es que el camino a Cristo, no es para NECIOS, no es para ciegos, sino por el contrario: para aquellos que internalizaron las enseñanzas de Nuestro Señor Jesucristo, y sacrificara el tiempo -que tanto tienden a cuantificar-, para poder levantar en sus hombros a quién quedo al costado del camino.  

Estas acciones nos transfiguran, y esa luz increada, es la que ilumina el CAMINO para otros.

Vladyka TEOFANO, Juan M. Garayalde

Archieparquia de la República Argentina.

Iglesia Ortodoxa Bielorrusa Eslava en el Extranjero

domingo, 28 de noviembre de 2021

Dostoyevski - Mucho mas que un escritor

 

DOSTOYEVSKI, MUCHO MÁS QUE UN ESCRITOR

A 200 años de conmemorarse su Nacimiento

Por Rodolfo Bueno | 25/11/2021 | Cultura – Publicado en Rebelion.org


El pasado 11 de noviembre de 2021 se cumplió el aniversario 200 del nacimiento de Fiódor Mijáilovich Dostoyevski, célebre pensador y literato universal, cuyos escritos se internan en la psicología humana y en la existencia espiritual de la sociedad rusa, complejas incluso hasta la actualidad. Friedrich Nietzsche escribe: “Dostoyevski, el único psicólogo, por cierto, del cual se podía aprender algo, es uno de los accidentes más felices de mi vida”.

 

Su infancia dura, la muerte de su padre, asesinado por campesinos insurrectos, y su arresto, prisión y condena a muerte por formar parte del Círculo Petrashevski, grupo intelectual liberal acusado de conspirar contra el zarismo, moldearon la personalidad y el pensamiento de Dostoyevski. Luego del levantamiento y la ejecución de los decembristas en 1825 y de las revoluciones europeas de 1848, el zar Nicolás I era enemigo acérrimo de toda organización clandestina que hiciera peligrar la existencia del régimen autocrático de Rusia.

 

El 22 de diciembre de 1849, Dostoyevski y otros miembros del Círculo Petrashevski fueron llevados al patio de fusilamiento de la fortaleza de San Pedro y San Pablo; en el último momento, su pena fue conmutada por cinco años de trabajos forzados en Siberia. Tiempo después, Dostoyevski relataría: “En verano, encierro intolerable; en invierno, frío insoportable. Todos los pisos estaban podridos. La suciedad de los pavimentos tenía una pulgada de grosor; uno podía resbalar y caer… Nos apilaban como anillos de un barril… Ni siquiera había lugar para dar la vuelta. Era imposible no comportarse como cerdos, desde el amanecer hasta el atardecer. Pulgas, piojos, y escarabajos por celemín”. En esa época, sus ataques epilépticos se agravaron.

 

Luego de la amnistía, decretada por el zar Alejandro II, y de recuperar su título nobiliario y obtener permiso para publicar sus obra, Dostoyevski criticó el nihilismo, doctrina filosófica que rechaza todos los principios religiosos y morales y que estuvo en boga en la sociedad rusa de esa época. También criticó al movimiento socialista de Rusia, porque consideraba que quienes propagaban dichas ideas no conocían al pueblo ruso y no era posible trasladar una ideología europea a la Rusia de entonces, pensamiento que plasmó en “Los endemoniados” y en las reflexiones de Zosima, personaje de “Los hermanos Karamázov”.

 

Como cristiano, Dostoyevski consideraba que incluso “el rico más depravado acabará por avergonzarse de su riqueza ante el pobre”, y rechazaba el ateísmo y la destrucción violenta del orden establecido para realizar un cambio social, sea reaccionario o progresista, y fue partidario de la abolición de la servidumbre, reforma promulgada en 1861 por el zar Alejandro II.

 

Dostoyevski se casó en febrero de 1857 con María Dmítrievna Isáyeva, viuda de un conocido suyo de Siberia. En diciembre de 1859, en San Petersburgo, fundó con su hermano Mijaíl la revista Vremya, donde publicó “Humillados y Ofendidos”, novela en la que expuso los abusos de las clases dominantes y los valores morales con que se sostienen los humildes ofendidos; también editó “Recuerdos de la casa de los muertos”, basada en sus reminiscencias de prisionero en Siberia.

 

En 1864, luego de que Vremya fuera prohibida por la censura, Dostoyevski editó con su hermano una nueva revista llamada Época, en la que publicó “Apuntes del subsuelo”, obra filosófica literaria que ha influido notablemente en los grandes escritores del siglo XX. Luego de la muerte de su esposa y de su hermano, su ánimo se resquebrajó, se hundió en la depresión y se dedicó al juego, lo que le acarreó grandes deudas al perder mucho dinero en los casinos extranjeros.

 

En 1865 comenzó a escribir “Crimen y castigo”, novela de carácter psicológico y una de las más influyentes en la literatura universal. Pese a que en 1866 esta obra tuvo un éxito rotundo, sus deudas eran tan grandes que se vio obligado a firmar un contrato leonino, que lo perjudicaba, pues el dinero que recibía iba directamente a manos de sus acreedores; además, se comprometió a entregar una nueva novela ese mismo año, caso contrario perdía los derechos patrimoniales sobre sus obras, que pasarían a manos del editor. Dostoyevski empleó a Anna Grigórievna Snítkina, joven taquígrafa, a la que en veintiséis días dictó la novela “El jugador”.

 

Poco después, el 15 de febrero de 1867, Dostoyevski se casó con Anna, se estableció en Ginebra y comenzó a escribir “El idiota”, una de sus novelas más talentosas, cuyos primeros capítulos se publicaron el año siguiente en la revista El Mensajero Ruso. A esta novela pertenece la famosa frase, que en momentos de incertidumbre levanta el ánimo, “La Belleza Salvará al Mundo”. Luego de que El Mensajero Ruso les pagara por “El idiota”, el dinero les alcanzó para cancelar deudas y vivir algún tiempo con algo de tranquilidad; la situación económica de la familia era “de relativa pobreza”, según palabras de su esposa.

 

En 1870 escribió “El eterno marido”, novela corta en la que abordó un complejo drama matrimonial. En 1871 Dostoyevski y su esposa regresaron a San Petersburgo, donde comenzó a publicar la revista Diario de un Escritor, en la que escribió historias cortas, artículos políticos y crítica literaria.

 

En 1972 publicó “Los endemoniados”, novela psicológica sobre sus inquietudes políticas, en la que narra sobre la tragedia que sería para el mundo en triunfo del nihilismo. Según Ronald Hingley, especialista en Rusia, “es uno de los más impresionantes logros de la humanidad… en el arte de la ficción en prosa”.

 

Su exitosa labor en El Diario de un Escritor se vio interrumpida cuando en 1878 comenzó a escribir “Los hermanos Karamázov”, que luego publicaría en la revista El Mensajero Ruso. Esta novela, apenas apareció, fue considerada una obra maestra de la literatura rusa, puesto que de inmediato llamó la atención de todos los lectores y fue elogiada incluso por los adversarios literarios de Dostoyevski, quien en algunas tertulias leía fragmentos de la misma. Sin embargo, y pese a ser su obra maestra, la novela no se terminó de escribir; según el esquema que trazó, la segunda parte debía desarrollarse trece años después.

 

Dostoyevski murió el 9 de febrero de 1881 como consecuencia de una hemorragia pulmonar causada por un enfisema. Fue enterrado en el cementerio Tijvin, situado en el Monasterio Alejandro Nevski de San Petersburgo. Su entierro fue apoteósico e incluso a su última morada lo acompañaron los nihilistas, contrarios a las creencias de Dostoyevski. Su esposa escribió: “los diferentes partidos se reconciliaron en el dolor común y en el deseo de rendir el último homenaje al célebre escritor”.

 


Leon Tolstoi (1828-1910) - Fiodor Dostoyevski (1821-1881)


Dostoyevski y Tolstoi, gigantes de la literatura rusa, nunca tuvieron la oportunidad de conocerse, sin embargo se admiraban mutuamente. Anna Grigórievna Snítkina escribe en “Recuerdos” que sólo una vez tuvo la dicha de ver y hablar con el conde Tolstoi, quien también la quería conocer. “¡Qué raro! ¡Cómo se parecen a sus maridos las mujeres de nuestros escritores!”, expresó Tolstoi. “¿Que me parezco yo a Fiodor Mijailovich?”, le preguntó ella muy complacida. “Muchísimo. Exactamente como usted es, me imaginaba yo a la mujer de Dostoyevski”, palabras que se volvieron el halago más inolvidable en la memoria de Anna Grigórievna.

 

Tolstoi había escrito respecto a la muerte de Dostoyevski una carta, que ella conservaba como una joya, y por la que le expresó su gratitud. “La escribí con toda sinceridad. Siento en el alma no haber tenido ocasión de conocer a su marido”, expresó Tolstoi. “¡Y cuánto lo sentía él también!”, exclamó ella y le comentó sobre una reunión en la que casi se encuentran. “¿De veras? ¿Estuvo también allí su marido? ¡Qué lástima! Yo siempre tuve aprecio a Dostoyevski, y quizás fuera el único hombre al que yo hubiera podido consultar muchas cosas y que hubiera estado en condición de contestarme… Dostoyevski era un hombre noble, animado de un espíritu verdaderamente cristiano”.

 

Anna dice que evitó encontrarse otra vez con Tolstoi, porque quería conservar intacta aquella encantadora impresión que tuvo de esta reunión. “¿Por qué iba yo a aventurar espontáneamente, al albur, ese preciado recuerdo, de los que tan pocos nos deparan el destino?”, escribió ella.


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