viernes, 24 de septiembre de 2021

La Depresión y la trama oculta del mundo

 

LA DEPRESIÓN Y LA TRAMA OCULTA DEL MUNDO



Santa Synclética de Alejandría


La DEPRESIÓN invade nuestras vidas. Esta tiene varias máscaras, síntomas, que son muy visibles y que exceden el simple abatimiento. Eso esto es, con dolores de cabeza, insomnio, desarreglos alimenticios, dolores estomacales, y múltiples factores donde suele cometerse el error de atacar los síntomas, y no la causa.

La Amma Synclética de Alejandría del siglo IV, anacoreta, Madre del Desierto, autora de la obra Арорhthеgmаtа Маtrum, nos aporta una importante distinción: la “tristeza útil” y la “tristeza nociva” (1). Empecemos a definir la segunda, que nos es familiar y común a todos: es la aflicción a la que nos arrastra las pasiones del mundo. Es la preocupación por no tener el último modelo de celular, de no tener las mejores herramientas para el trabajo, de no soportar a los familiares que lo rodean, a estar disconforme con todo lo que se tiene, en tanto los mismos, no le brindan destellos de “felicidad”, saciedad, constante. Esta disconformidad y ensimismamiento sobre y por lo mundano, tiene un causante: el Maligno.

El ser humano acude al médico, que, en los tiempos modernos, su formación toma distancia de lo espiritual, y se atiene a lo estrictamente físico. El ser humano para la medicina moderna, es una maquina perfecta, a la cual se debe equilibrar para su buen funcionamiento. El médico moderno es apenas un mecánico, que devuelve el vehículo a su carrera desenfrenada para llegar a una meta ficticia, queriendo eludir en todo momento a la MUERTE.

De esta manera, muchos no lograrán ver esa “meta” jamás, y sus vidas se inundarán de profunda tristeza, o por el contrario: enojo, ira, hacia todo lo que lo rodea y no lo satisface, llevándolo a la violencia contra sus semejantes.

Amma Synclética nos hablará como contraparte de una “tristeza útil”, como “aquella que nos hace llorar por nuestros pecados y por la enfermedad del prójimo” (2).  Tal como afirmada San Pablo en su segunda carta de Corintios: “… la tristeza según Dios produce firme arrepentimiento para la salvación; más la tristeza del mundo produce la muerte” (2Cor 7,10). Aquí, el ser humano, se pone de pie ante la enfermedad que corroe a la humanidad desde “la caída”. Comprende la “trama” oculta del mundo, la trampa que el Maligno le ofrece a través de las voluptuosidades del mundo.

Para apartarnos de la “tristeza nociva”, Amma Synclética nos recomienda la oración y la salmodia, o sea, ese revestimiento sobrenatural que nos provee tener presente al Señor en nuestros labios, mente y corazón.  Edificar espiritualmente un muro inexpugnable que desprecie lo mundano, aquellos castillos de arena que denodadamente el hombre moderno edifica frente a sus ojos provocando mayor y mayor dependencia y sumisión al Maligno, y un olvido Dios.

Un aporte de gran significatividad que nos brinda Amma Synclética, es el papel de la enfermedad física como verdugo de las enfermedades espirituales: “Esas amenazas mortales (las pasiones) son en efecto abatidas por la enfermedad como remedio superior y poderoso. He aquí la gran ascesis: soportar pacientemente las enfermedades y dirigir al Todopoderoso himnos de acción de gracias” (3)

Lo afirmado por la Santa, no es algo ajeno a su experiencia de vida, sino, por el contrario, ella tuvo que soportar durante largo tiempo un cáncer que iba destruyendo su cuerpo y su fortaleza en Cristo le impidió caer en el vacío de la desesperación. Su legado espiritual cobra significativa relevancia en un mundo que anhela el transhumanismo, prologando la vida física más allá de humano, disolviendo el motor espiritual que da vida al hombre y al mundo.


Vladyka TEOFANO, Juan M. Garayalde

Iglesia Ortodoxa Bielorrusa Eslava en el Extranjero

Circulo de Terapias Espirituales (CiTE)


NOTAS:

(1) Ver: Apotegmas de las Madres del Desierto, Editorial Olañeta, España 2006, Pag. 55

(2) Idem ant.

(3) Ob. Cit, Pág. 52.

jueves, 9 de septiembre de 2021

La última Liturgia en Hagia Sophia

 

LA ÚLTIMA LITURGIA EN HAGIA SOPHIA

Felipe Chrysopoulos

18 de agosto de 2021





I - INTRODUCCION

Un valiente sacerdote griego logró celebrar una liturgia ortodoxa en Hagia Sophia en 1919 , en un momento en que la icónica catedral se usaba como mezquita.

Se cree comúnmente que la última liturgia ortodoxa en Santa Sofía en Constantinopla tuvo lugar el 28 de mayo de 1453 , justo un día antes del fatídico momento en que el faro de la ortodoxia cayó en manos otomanas.

Pero hubo un valiente sacerdote cretense que se atrevió a realizar el rito sagrado una vez más en la enorme catedral, y lo hizo el 19 de enero de 1919.


II – EL PADRE CAPELLÁN

Eleftherios Noufrakis (1872-1941) de Rethymno, Creta fue el hombre que realizó este acto de heroísmo por amor a Dios y a su país. Inexplicablemente, el nombre del padre Noufrakis ni siquiera es una nota a pie de página en la historia moderna de Grecia.

Gracias a un libro de Antonios Stivaktakis titulado Archimandrita Eleftherios Noufrakis: una figura emblemática del helenismo, la fascinante historia de “Papa Lefteris” ha salido a la luz.

Sacerdote griego participó en la campaña Asia Menor

El padre Eleftherios, o Lefteris, fue capellán de la división militar que participó en la campaña de Asia Menor. Incluso habían llegado a las mismas puertas de Ankara, antes de su posterior derrota catastrófica en el río Sakarya.

Sin embargo, había una pequeña pizca de esperanza y redención en esos salvajes años de campaña militar. Y todo fue gracias al cretense con corazón de león del pueblo de Rethymno en Alones.

El padre Eleftherios era el capellán de la Segunda División Griega, una de las dos divisiones que formaban parte de la fuerza expedicionaria aliada enviada a Ucrania a principios de 1919.

 

III – DE PASO POR CONSTANTINOPLA

De camino a Ucrania, la unidad griega se detuvo brevemente en Constantinopla, que se encontraba bajo el control de los aliados al final de la Primera Guerra Mundial, después de que tanto los turcos como los alemanes fueran derrotados.

Un día, un grupo de oficiales griegos, compuesto por el brigadier Frantzis, el mayor Liaromatis, el capitán Stamatios y el teniente Nicholas, encabezados por el intrépido sacerdote cretense, contemplaron la ciudad de Constantinopla y Santa Sofía, desde su barco.

Tenían una sonrisa secreta en el corazón, porque la noche anterior habían tomado una gran decisión: desembarcar en la ciudad y celebrar una santa liturgia ortodoxa en Hagia Sophia.

 

IV – EL PLAN

 El imprudente plan —algunos incluso podrían decir tonto — fue una creación del padre Eleftherios. Los hombres sabían que su misión era casi imposible. Hagia Sophia seguía siendo una mezquita y seguramente estaba custodiada. Además, los musulmanes eran libres de ir allí a orar cuando quisieran, y en cualquier momento la iglesia podía llenarse de gente.

Y luego estaban sus propios superiores del ejército griego, que estarían en contra de tal acto, ya que plantearía un problema extraordinariamente difícil para la diplomacia, por decirlo suavemente.

Pero Papá Lefteris había tomado una decisión y estaba decidido y asertivo. Pidió a Constantine Liaromatis que fuera su cantor para el servicio religioso. El mayor estuvo de acuerdo y, finalmente, todos los hombres del grupo los siguieron.

El barco que transportaba a la División ancló en el puerto, por lo que los hombres abordaron un bote más pequeño, tripulado por un barquero griego, y fueron transportados a la ciudad. Kosmas, el barquero nativo, ató el barco y luego condujo providencialmente al sacerdote y a los oficiales por el camino más corto hacia Santa Sofía.


V – EL INGRESO A HAGIA SOPHIA

La puerta de la gran catedral, que alguna vez fue el edificio más grande de la cristiandad, estaba abierta, pero un guardia trató de preguntarles en turco qué estaban tratando de hacer. El general de brigada Frantzis se limitó a lanzarle una mirada que hizo que el guardia se detuviera en seco.

Los griegos entraron en Santa Sofía con gran reverencia y se santiguaron. Entonces se dice que Papá Lefteris susurró con gran emoción: "Entraré en Tu casa, y con temor veneraré Tu Santo Templo ..." (del Salmo 5, versículo 7 del Antiguo Testamento).

El padre Eleftherios se movió rápidamente, identificando la ubicación del Santuario y el Santo Altar. Encontró una mesa pequeña, la colocó en su lugar, luego abrió su bolsa y sacó todo lo necesario para la Divina Liturgia. Luego se puso la estola y comenzó diciendo:

"Bendito es el Reino del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, ahora y por los siglos, y por los siglos de los siglos".

“Amén”, respondió el Mayor Liaromatis, y comenzó la Divina Liturgia en Hagia Sophia, la primera que tuvo lugar en casi 500 años.


VI – LA CELEBRACIÓN

La liturgia salió según lo planeado.

El grupo de griegos se persignó con devoción, aún sin poder creer que estaban dentro de Santa Sofía, siglos después de que hubiera caído en manos de los musulmanes. Y lo más importante, incluso estaban participando en una Divina Liturgia en el lugar más sagrado de la ortodoxia.

La liturgia prosiguió con normalidad. Después de 466 años, Santa Sofía estaba sirviendo nuevamente como templo del cristianismo, y los sonidos de los salmos griegos resonaban contra sus muros sagrados.

Papa Lefteris leyó el Evangelio de ese día, mientras que el brigadier Frantzis leía la epístola. Los deberes del sacristán fueron realizados por el teniente Nicolás.

Mientras tanto, los turcos habían comenzado a ingresar a la Iglesia. Al parecer, simplemente no podían comprender lo que estaba sucediendo ante sus ojos. El padre Eleftherios continuó la liturgia completamente imperturbable.

Los turcos miraban en silencio, todavía incapaces de captar en ese momento lo que realmente estaba sucediendo dentro de la Iglesia.

Papá Lefteris colocó la antimensión sobre la mesa, para hacer el Proskomidia. Luego sacó de su bolso un pequeño Santo Cáliz, así como una patena, un cuchillo y una pequeña prosphoron con una pequeña botella de vino.

Los griegos de Constantinopla llenaron Hagia Sophia

Con sagrada emoción y devoción, el sacerdote realizó el Proskomidia. Cuando terminó, se volvió hacia el teniente Nicholas y le dijo que encendiera una vela para poder seguirlo durante la Gran Entrada. El joven teniente se adelantó y encendió la vela, mientras detrás de él el sacerdote entonaba la oración: “Que el Señor Dios se acuerde de todos nosotros…”.



Archimandrita Eleftherios Noufrakis (1872-1941)


VI – DE LA SORPRESA AL ENOJO

Más turcos habían entrado en Hagia Sophia durante el Proskomidia, y la atmósfera estaba comenzando a cambiar. Al mismo tiempo, los griegos de Constantinopla también habían comenzado a ingresar en la Iglesia. Siguieron el resto de la liturgia con devoción, pero lo más discretamente posible, por miedo a los turcos.

Cuando la liturgia alcanzó su punto más sagrado, la Anáfora, el padre Noufrakis dijo con una voz emotiva: "Lo tuyo, lo tuyo, te ofrecemos, por todos y por todos". Los oficiales se arrodillaron y se escuchó la voz del Mayor Liaromatis cantando: “Te cantamos, te bendecimos, te damos gracias, Señor, y te rogamos, Dios nuestro”.

Al poco tiempo, el sacrificio incruenta de Cristo se completó en Hagia Sophia, después de 466 largos años.

Le siguió el “Axion Estin”, el “Padre Nuestro” y las palabras “Con el temor de Dios, la fe y el amor se acercan”, cuando todos los oficiales se acercaron para comulgar desde los Inmaculados Misterios.

Hazaña de coraje

Papá Lefteris pronunció rápidamente las oraciones de la Comunión mientras Liaromatis cantaba: “Bendito sea el Nombre del Señor…”, mientras el resto de los oficiales recibían la Sagrada Comunión. El sacerdote luego le dijo al teniente Nicholas, “Reúna todo rápidamente y póngalo en la bolsa”, antes de decir las oraciones de la Despido.

La Divina Liturgia en Hagia Sophia ahora se completó. Fue una tremenda hazaña de coraje con la que la mayoría de los griegos ni siquiera podían empezar a soñar.

Pero cuando los valientes griegos estaban listos para partir, la Iglesia estaba llena de turcos enojados que finalmente se habían dado cuenta de lo que estaba sucediendo. Los griegos estaban en peligro. Caminaron juntos como un solo cuerpo y se dirigieron hacia la salida.

Cuando los turcos estaban listos para atacar a los cinco hombres griegos, un oficial turco se presentó de repente, seguido de cerca por otros. Sus sorprendentes palabras fueron "Déjalos pasar".

De hecho, dijo las palabras con odio, pero en este momento no le interesaba a su país matar o arrestar a los griegos. Después de todo, dos divisiones griegas estaban en Constantinopla en ese momento y la ciudad estaba esencialmente en manos de los vencedores de la Primera Guerra Mundial.

Papa Noufrakis y los otros oficiales pudieron salir de Hagia Sophia y luego se dirigieron al puerto, donde Kosmas y su bote los estaban esperando. Fuera de la iglesia, un turco corpulento corrió hacia adelante, tratando de golpear al sacerdote griego con un palo.

Aunque Papa-Lefteris intentó esquivar el golpe, el palo lo golpeó en el hombro. El dolor era insoportable y lo hizo caer de rodillas, pero reunió fuerzas, se levantó y siguió caminando hacia el muelle.

Mientras tanto, el mayor Liaromatis y el capitán Stamatios pudieron desarmar al turco, que se preparaba para volver a golpear al sacerdote.

Los cinco hombres finalmente llegaron a la costa y se subieron al bote de Kosmas, quien comenzó a remar lo más rápido que pudo. Pronto pudieron abordar el buque de guerra griego, sanos y salvos, y victoriosos.


VII – CONSECUENCIAS DEL ACTO HEROICO

Sin embargo, su atrevido acto acabó provocando un inevitable alboroto diplomático. Los aliados se unieron como grupo y condenaron severamente la acción en una protesta al primer ministro griego Eleftherios Venizelos, quien se vio obligado a reprender a Papa Lefteris.

Pero Venizelos luego contactó en secreto al valiente sacerdote griego y lo felicitó por el inmenso coraje y patriotismo que había demostrado. El padre Eleftherios Noufrakis había cumplido el deseo secreto de toda una nación, aunque fuera por un breve momento.

 

jueves, 26 de agosto de 2021

FUEGO

 

FUEGO



“Siempre se puede empezar de vuelta.

Que nadie nos señale lo contrario.

Abrir los ojos al cielo, en busca de aquella estrella que nos ciegue,

que encienda de llamas nuestro corazón, por primera vez.

Nada fue hecho para durar; por eso:

dejad que el fuego se encienda en cada uno,

y se lo lleve todo.”

+Teofano


lunes, 16 de agosto de 2021

VASILII , Loco de Cristo

 

VASILII , Loco de Cristo

15 de agosto de 2021 / 2 de agosto de 2021 – Calendario Eclesiástico

 


I – LOCOS DE CRISTO

 

Una de las figuras mas destacadas dentro de la Historia de la Iglesia Ortodoxa, es la de los LOCOS DE CRISTO (iurodivye), el cual representa una forma particular de ascetismo, donde su practicante finge una locura con el objeto de proporcionar, a quienes lo observan, una enseñanza que rompa con los esquemas normales pedagógicos de la iglesia.

 

Es una forma de ascetismo, en cuanto a que renuncia el iurodivye a todo tipo de propiedades, y hasta de vestimenta adecuada. No tiene un hogar definido, y la gente se acerca porque tiene respuestas para todo, y no de las más “racionales”, en tanto es excéntrico, habla en acertijos, es clarividente, profeta y hasta realiza milagros. O sea, es IMPREDESCIBLE la acción que este hombre de Dios va a desarrollar, por lo que a veces, tiempo después, uno entenderá aquello que quiso enseñar.

 

II – SAN VASILLI, PRIMEROS AÑOS

 

Nació en diciembre de 1468 en un pueblo de Elokhovo, cerca de Moscú, Rusia. Sus padres, Jacob y Anna, eran humildes trabajadores. Se dice que nació en el pórtico de la Iglesia de la ciudad en honor al Icono de Vladimir y de la Santísima Theotokos.

Sus padres lo formaron para que sea aprendiz de zapatero, y esta tarea empezó a desempeñar de muy temprana edad. Ya en ese tiempo, comenzaron a notarse características del joven que marcarán su futuro.

Se relata que una vez llegó al taller cierto comerciante de granos de Moscú, que fue a pedir un modelo de boas especial para él y que pasaría a retirarlas tiempo después. La reacción del joven fue la de llorar, y le dijo ante el estupefacto cliente lo siguiente: “Ojalá cancelaras el pedido, ya que nunca lo usarás”. El maestro del taller, interrogó al joven sobre lo dicho, y este le confirmó que ese comerciante fallecería al poco tiempo, lo cual se cumplió.

Ya con 16 años, empezó a mostrar conductas que lo irían alejando de las personas. Por ejemplo, salía a recorrer los mercados y robaba algunas cosas para poder dársela a los pobres hambrientos, y avergonzaba a los ricos que nada ayudaban exponiéndolos públicamente.

 

III – UN LOCO DE CRISTO, EN LAS CALLES DE MOSCU

 

Eran los tiempos en que gobernaba Rusia el Zar Ivan IV, que por entonces, luchaba contra los boyardos que habían hecho su vida imposible en su infancia, habiendo quedado desamparado y sufriendo todo tipo de humillaciones, luego del envenenamiento de su madre la regente, Elena Glínskaya, en 1538, viuda de Basilio III.

En la ciudad comenzó a verse a un joven de 16 años que con poco o nada de ropa caminaba por la ciudad cargado de cadenas. Frecuentaba la actual Plaza Roja, donde había un gran mercado donde la gente de la ciudad acudía todos los días.

A continuación, enumeraremos algunos de los relatos del cual este “loco de Cristo” fue protagonista y que nos ha llegado al presente:

 

CAOS EN EL MERCADO

 

Un día, el santo caminando por el mercado, se acerca a un puesto donde se vendían kalachi (panecillos) y arroja estos al piso. No habiendo estado conforme, se acerca a otro puesto y derrama el kvas (bebida alcohólica fermentada). Diversos comerciantes se arrojan encima del santo y comienzan a golpearlo por arruinar su mercadería. Este, sin embargo, no manifestó arrepentimiento alguno, sino, por el contrario, mostraba alegría por los golpes recibidos y agradeció a Dios por ellas.

Sin embargo, luego se pudo comprobar que los kalachi estaban mal cocidos y los kvas mal preparados. Todos los que habían participado de la golpiza sintieron una profunda vergüenza por haber actuado injustamente; un aprendizaje que explica que los accesos de violencia, el perder el temperamento, no es solución a nada, y en muchos casos, es una reacción injustificada.

 


 LA IGLESIA DE PIEDRA DE POKROVNA

 

Un rico comerciante de la población de Pokrovna, a unos pocos kilómetros de Moscú, devoto religioso, decidió construir una iglesia de piedra. Sin embargo, falló en edificar el arco de la iglesia, la cual se derrumbó en tres oportunidades. Ningún constructor le daba una explicación del porque no podía avanzar en la obra. Entendió entonces, que el problema iba mas allá de una explicación técnica.

Un día se encuentra a Vasilli, y le pide consejo. Este señalando a la distancia le dirá: Viaja a Kiev, y visita a Juan el Tullido, “él te aconsejará como construir la iglesia”. De esta manera, el comerciante viaja a Kiev y ubica este misterioso personaje en una cabaña podre de la ciudad. Al ingresar, ve a Juan el Tullido meciendo una cuna vacía. El comerciante preguntará: “¿a quién meces?”. De la boca de ese hombre escuchará: “Lloro por mi amada madre, que fue empobrecida por mi nacimiento y mi educación”. En ese instante, el comerciante recordó a su madre, a la cual había expulsado de su casa. Supo en ese instante, el motivo por el cual no era digno de edificar una Iglesia. Retornó velozmente a Pokrovna y busco a su Madre, a la cual le pidió perdón y la llevó a vivir con ella.  Pudo así este hombre, continuar sin impedimentos la construcción de la Iglesia.

 


LA VERGÜENZA DE MENDIGAR

 

Como en cualquier tiempo, a veces la vida nos brinda todo lo necesario para vivir una vida digna, pero en otras ocasiones, eventos inesperados pueden llevarnos a quitarnos todo y no saber como reaccionar ante ello. A veces, estas personas necesitan más ayuda que otros. Así aconteció a un comerciante que, habiendo venido a trabajar a Rusia, teniendo un buen pasado económico, fracaso en sus negocios y terminó en la mas absoluta pobreza. Sin embargo, sentía vergüenza de pedir limosnas al no aparentar su pobreza, ya que todavía conservaba una ropa fina que no era digno para un pobre.

El iurodivye Vasilli, comprendiendo el padecimiento de este hombre, que llevaba tres días sin comer, le llevó una cantidad importante de riquezas que consiguió de ricos benefactores de la corte del Zar, para que pudiera salir adelante.  Este acto de misericordia lo hizo en tanto vio el corazón puro del comerciante que no se sentía en el derecho de pedir ayuda a nadie, al estar muy alejado del que nada tenía. 

 

EL ABRIGO

 

Dícese que Vasilii recibió como regalo un abrigo. El mismo, se evidenciaba el costo oneroso del mismo. Esta situación llevó a que unos picaros le hicieran un simulacro de que fallecía una persona en la calle, por lo cual, le pidieron al iurodivye Vasilii que facilitara su abrigo ante esa situación. El resultado fue que le robaron el lujoso abrigo. Al darse cuenta el Santo de que lo habían engañado apelando a su misericordia por el prójimo, predijo la muerte prematura de su embaucador.

 


DEMONIO DE LA VANIDAD

 

Si existía algo que el iurodivye  Vasilli despreciaba, era la actitud de brindar limosnas por razones de presuntuosidad. Personas que se vanagloriaban con sus “buenas acciones” pero que, en el fondo, no había una verdadera preocupación por asistir a los que habían caído en desgracia y padecían el hambre y el desamparo.

Le toco una vez descubrir que un mendigo en la puerta de una Iglesia, al recibir limosnas incrementaba aún mas el pecado de la vanidad ofreciendo consejos y profetizando cosas maravillosas para sus benefactores. Vasilli descubrió que ese mendigo era el Demonio, por lo tanto, lo expuso ante todos y lo ahuyentó del lugar.

 

 LA ANGUSTIA DE LOS ÁNGELES

 

Un relato de aquellas personas que conocieron a este “loco de Cristo”, es haberlo visto acercarse a hogares donde el bullicio era notorio: fiestas, bebida, comida, música, desenfreno. El Santo procedía a abrazar los extremos de la casa, y cuando le consultaron el porque de su acción, este respondía: “Los ángeles están tristes en la casa y están angustiados por los pecados de la gente que lo habita, pero les suplico con lágrimas que oren al Señor por la conversión de los pecadores”.  El Santo trataba de nunca perder la Fe en la conversión, aún cuando los ángeles aparentemente, se habían dado por vencidos.

 

EL LOCO DE CRISTO QUE HIZO FRENTE A IVAN “EL TERRIBLE”

 

El Santo “loco de Cristo” había recibido el don de prever acontecimientos del futuro, como fue el terrible incendio de 1571, que ocasionó cientos de víctimas. Asimismo, se afirmaba que su oración era poderosa, como cuando se le adjudico haber extinto un feroz incendio en la ciudad de Novgorod. Pero ha llegado al presente, sus enfrenamientos contra el Zar Ivan IV, “El Terrible”, el cual era muy famoso por sus cambios de humor, pero también por su piedad hacia la Iglesia.

Se cuenta que, durante una ceremonia religiosa, el “loco de Cristo” lo increpó al Zar por estar subsumido en sus pensamientos. Efectivamente, el Zar estaba más preocupado en la construcción de un palacio en las colinas de Vorobiev que en el oficio religioso. Pero más osado fue aun cuando en plena Gran Cuaresma, Vasilli llega al palacio y le ofrece al Zar un trozo de carne cruda, diciéndole que no importaba si ayunaba o no por comer carne, debido a las ejecuciones de gente que había llevado a cabo.

 

IV - MUERTE Y VENERACIÓN

 

San Vasilii nació a los cielos el 02 de agosto de 1557. El Santo Metropolita Macario junto al Zar Ivan IV, organizaron la despedida de ese “Loco de Cristo”. Su cuerpo fue enterrado en la Iglesia de la Trinidad, Basilica fundada para homenajear la conquista de Kazán, pero tiempo después, y principalmente luego de la glorificación de Vasilii en el Sobornos de 1588 convocado por el primer Patriarca Ruso, JOB bajo el gobierno del hijo de Iván, FEODOR “el campanero”. La Basílica, comenzará a ser llamada de San Basilio, en honor a este “loco de Cristo”.


 

V - EL “LOCO DE CRISTO” EN LA ICONOGRAFÍA

 

El primer icono que retrata a San Vasilli, lo representa como un anciano, con el pelo blanco rizado, y barba larga y vistiendo un taparrabos, viendo hacia arriba a Nuestro Señor Jesucristo, y debajo la ciudad de Moscú. Asimismo, otros iconos lo representan con imágenes de sus milagros y relatos de su vida.

 

Compilación: Patriacal Ateneo San Marcos

viernes, 30 de julio de 2021

29 de julio de 2017 - 29 de julio de 2021

 

29 de julio 2017 - 2021



Una de aquellas mañanas en la hermosa Asunción, donde la eternidad reemplazó al tiempo


El filósofo griego PLATÓN, en su obra “Lisis” que trata sobre la amistad, ubica a la misma como algo esencial que da vida a las VIRTUDES, que alimenta.

La amistad es quizás una de las pocas cosas valiosas por las cuales vale cultivarla, por más que el tiempo puede ser “improductivo”, o sea no valer, no medir, por el resultado alcanzado.

Una hermosa mañana bajo una frondosa sombra, tomando tereré junto a un amigo, no cambiaría el mundo, pero haría que una amistad sea fuerte como la madera del árbol que los cobija.

Para este filósofo ateniense, la AMISTAD establece un lazo que une personas que perseguirán un mismo IDEAL.

Este 29 de julio de 2021, han transcurrido 4 años del Nacimiento a los Cielos de S.E. Vladyka TEODORO, Silvio Patiño González, primer obispo de nuestra Iglesia en el Paraguay. En lo personal, encontré una AMISTAD que se unió por un IDEAL fuertemente cristiano, que es el de ayudar al prójimo, de eliminar todos los egoísmos para que nuestra vida en este mundo, sea de desprendimiento, de ayudar donde se pueda y como se pueda.

Desearía que una mañana, ese amigo vuelva a sustraerme del tiempo.

+Teofano


sábado, 24 de julio de 2021

El monumento del Parque de Letna

 

EL MONUMENTO DEL PARQUE DE LETNA



El monumento dedicado al dictador soviético Josif Stalin en el Parque de Letna, Praga, Checoslovaquia


En el año 1955 se inauguraba en la ciudad de Praga, antigua Checoslovaquia, un monumento dedicado al dictador soviético Josif Stalin. En su momento, fue una de las obras en granito mas grandes de toda Europa.

La obra se inició a finales de 1949, momento de mayor popularidad de Stalin, como vencedor de los fascismos europeos, y momento en que se enfrentaba a sus antiguos aliados, controlando ya, la mitad de Europa.  A la muerte del dictador, 1953, se apresuró la culminación del proyecto, que finalizaría dos años después.

El monumento fue realizado por genial escultor checo Otakar Švec (1892-1955), quién hizo obras maravillosas de las cuales, sus principales, no sobrevivieron, sea por la acción de la ocupación alemana del país, o por el proceso de desestalinización que se realizó en el bloque soviético años después de la muerte de Josif Stalin.



El escultor Otakar Švec, junto al proyecto del monumento a Stalin


La obra fue edificada en el parque de Letna, sobre una inmensa plataforma con bunker por debajo, que pesaba unas 17.000 toneladas, que mostraba a Stalin a la cabeza del proletariado. Detrás, un campesino portando la bandera, acompañado por una pareja de trabajadores y cerrando la columna, un soldado protegiéndolos. 

Otakar Švec se suicidó semanas antes de la inauguración del monumento por las presiones recibidas por diferentes grupos de la época que pugnaban por la finalización de la obra, y al mismo tiempo, por la interrupción de la misma. Efectivamente, en 1955, asumía en Moscú como autoridad máxima de la URSS, Nikita Jrushchov (1894-1971), dándose inicio a un proceso de crítica al dictador fallecido, eliminando el culto al líder que se había tejido en torno a él, como gran triunfador de la Segunda Guerra Mundial ante el enemigo nazi, y como arquitecto de la modernización de la Unión Soviética.


El inmenso monumento que casi una década impero sobre la ciudad de Praga



El monumento de Stalin a la noche, iluminado por luces y antorchas


A partir de dicho proceso de desestalinización del bloque soviético, el enorme monumento a Stalin, era una espina clavada en las autoridades soviéticas de Checoslovaquia. Finalmente, en el año 1962, utilizando mas de 800 kg de explosivos, el monumento fue dinamitado. Hoy, en la inmensa plataforma que sostenía la obra de Otakar Švec, ha sido emplazada en 1991 por una obra menor llamada “El Metrónomo”.

A pesar del poco tiempo en que el Monumento imperó sobre la ciudad de Praga, no quedará nunca en el olvido, una época en que la guerra era para Europa, la única forma para imponerse sobre las diferencias y las ideologías. Una era, en donde solo los más fuertes subsistieron a la memoria de los pueblos, sea para bien o para mal.



1962, el gobierno checo decide dinamitar el monumento


Compilación: Patriarcal Ateneo San Marcos

viernes, 23 de julio de 2021

EL ODIO ENVILECIDO


EL ODIO ENVELECIDO



El ODIO, es carencia, y la falta de conciencia de esa realidad, crea un fuerte fuego interior, pero bajo los efectos de una absoluta ceguera.

Si a este ODIO, lo acompaña el ANONIMATO, entonces el ODIO es coronado con la COBARDIA, y este un reflejo de una profunda inseguridad.

Recuerdo un pasaje de la Santa Biblia, del Evangelio de San Juan (Cap. 7:13), aunque temo compararlo con tan poca cosa, con algo tan ruin, y habiendo en juego tan poco, frente a la crisis que cada Iglesia vive, frente al desmoronamiento de toda la humanidad.

¿Acaso no es mejor embellecer la propia morada, antes de criticar las falencias de la otra?.

Donde hay ODIO, es muy peligroso querer tener razón.


Vladyka TEOFANO, Juan M. Garayalde

Iglesia Ortodoxa Bielorrusa Eslava en el Extranjero

Iglesia "No Canónica" por la Gracia del Señor