sábado, 2 de abril de 2022

A 40 años de Malvinas

 

A 40 AÑOS DE MALVINAS

 


Que escribir sobre la Gesta de las Malvinas que no se haya ya dicho. En lo personal, fue algo que se vivió con mucho patriotismo en mi familia mas allá de soportar día a día esa eterna crisis del país, que se parte en dos, y que ninguna de las dos orillas es capaz de crear un puente de unidad y perdón.

La Gesta de Malvinas si logró en ese poco tiempo unir un país muy dañado. Ciertamente, muchos vinieron después e hicieron análisis de lo ocurrido y se buscaron los responsables de la derrota. Se habló de la locura de haber enfrentado a Inglaterra con la OTAN por detrás, en plena guerra fría; se habló de la incapacidad de la cúpula militar que tuvieron que cambiar sus planes apenas Inglaterra tomo el guante y decidió pelear; que se pudo GANAR, y se podría seguir en innumerables frases explicando el “porque” de lo ocurrido o de lo que pudo ocurrir.

Lo cierto es que los HEROES de Malvinas, no tienen ningún tipo de responsabilidad con lo ocurrido. Ellos, algunos convocados, otros auto-convocados, libraron una batalla que enorgullece a todas aquellas generaciones de ARGENTINOS, que quieran y amen a su Patria mas allá de las tristes grietas que nos impiden ser la Nación por la cual esos grandes hombres dieron la vida.

Malvinas es un rayo que parte el horizonte en una monótona tarde de otoño. Como si Dios nos llamara a que despertemos de un largo letargo. Ese rayo estremeció hasta lo mas profundo del ser argentino. Imposible olvidarlo, y si se hace, será deliberado, porque un país dividido siempre será más fácil de dominar.

 

Hoy, 40 años después, me recuerdo con 8 años, coleccionando los diarios a color de la Guerra, llevando alimentos no perecederos a mi Escuela Belgrano Nro. 42 de la ciudad de Concordia, Entre Ríos, cantando como nunca toda esa escuela la Marcha de las Malvinas mientras la bandera se izaba en esas frescas mañanas otoñales, de abril, de mayo, de junio … de 1982.

La Gesta de Malvinas es un rayo que inmortalizo un momento de nuestra historia, que cada vez que tengamos necesidad de juntar fuerzas para enfrentar la adversidad, pensemos en cada uno de esos HEROES que dieron la vida por la grandeza de la Patria.

Algunos quedaron allá, y nuestras oraciones los acompañarán siempre, como el tenue sol de cada amanecer sobre las islas.

Otros, como el tiempo ha pasado, sus vidas también han llegado a su fin. No están en las Islas, están en nuestra tierra. Hónrenlos. Volvieron a casa a dar testimonio, y a nosotros nos corresponde transmitirlo.

Y otros más, siguen entre nosotros, a veces muy solos, viajando con sus pensamientos a las Islas, y ahí, recordar. A ellos, estréchenlos en un fuerte abrazo. No digan nada. Que vuestros ojos se llenen de lágrimas y expresen ese orgullo que le desgarra el pecho. Ellos van a entender.

Los combatientes de Malvinas, es la generación que, con su sangre y sacrificio, purificó muchos de nuestros errores como Nación. Hónrenlos … de generación en generación, y sea principalmente, en el momento, en el día, en la mañana, en que nuestro pabellón nacional vuelva a ondear en nuestras Islas Malvinas. Ese día será un RAYO que volverá a iluminar toda la Argentina.

 

Vladyka TEOFANO, Juan M. Garayalde

Iglesia Ortodoxa Bielorrusa Eslava en el Extranjero

Archieparquia de la República Argentina

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