viernes, 18 de septiembre de 2009

STALIN


S T A L I N



Introducción al artículo

El año 1917, es para los católicos ortodoxos el inicio de la Era del Anticristo. La muerte del último Emperador gibelino, el Zar Nicolás II, la decisión del Santo Sínodo en 1920 de decretar el ukaz -decreto- 372, inicia un periodo de sombras para la ortodoxia que había ya comenzado su declinación con la caída de Constantinopla, fecha de inicio de la era moderna.

Cuando hablamos de comunismo, inmediatamente llega a nuestra mente la figura de Carlos Marx, Federico Engels, Vladimir Lenin, Ernesto “Che” Guevara, Fidel Castro, etc. Pero de todos aquellos que fueron parte de este movimiento, la figura indiscutible de la creación de la Unión de las Repúblicas Socialistas y Soviéticas (U.R.S.S.) fue JOSIF STALIN; una figura terrible que deja de herencia el siglo XX, rechazado hasta por el mismo movimiento que le dio un lugar en su historia. Efectivamente, hoy STALIN es escasamente reivindicado por los ideólogos de la actual comunismo doctrinario.

El presente artículo, fue escrito hace unos años, en conmemoración de los 50 años de su muerte (1953-2003). El mismo, podría haber sido parcial, podría haberse sumado a todas las criticas que de todas las corrientes de pensamiento lo han casi demonizado. No fue el propósito de entonces al escribir el artículo. STALIN fue un producto de tiempos de anarquía, de construcción de algo que hasta ese entonces no se podía vislumbrar en la Rusia post-revolucionaria. STALIN fue ese arquitecto, y por ello lo condenaron hasta sus mismos “camaradas”.

Nuestro articulo esta encarado desde un punto de vista TRADICIONAL, o sea: analizar el papel que juega STALIN en la crisis del mundo moderno; es identificar su grandeza como estadista pero un producto extremo de la Modernidad, casi perfecto. STALIN es para nosotros uno de los mas grandes representantes de la Era del Anticristo.

++Mons. Teofano




A 50 AÑOS DE LA MUERTE DE JOSIF STALIN



"Vamos a toda velocidad dejando muy lejos el atraso
ruso de varios siglos. Hemos llegado a ser un país
de automovilización, un país de tractorización.
Cuando hayamos instalado la Unión Soviética sobre
un automóvil y el mujik sobre un tractor,
que los capitalistas orgullosos de su civilización,
intenten reconquistarnos!"

Mariscal Josif Stalin
Secretario General del Partido
Comunista de la U.R.S.S.



I – El verdadero creador de la URSS


Hace 50 años, un 5 de marzo de 1953, fallecía en Moscú a los 74 años Josif Visarionovich Zugasvili, más conocido por su nación y por la Historia como Stalin.


Stalin fue el hombre que le dará vida a la URSS, una de las potencias más poderosas que existió en el siglo XX. Dentro del sistema filosófico hegeliano, Stalin representaría uno de esos hombres que en la Historia se destacan, que es un instrumento del Espíritu de los Pueblos, capaz de transformar una nación entera y llevarla a cumplir un propósito superior. Stalin produjo esos hechos, y es sin duda uno de los máximos estadistas del Siglo XX.


Desde joven fue un revolucionario que vivió la opresión y persecución política. Sufrió el desprecio, el hambre y la prisión. Sin embargo, siempre lucho dentro de su país como revolucionario de la causa bolchevique. Su ascenso al poder se debe por la fuerza de su propia voluntad. Cuando estuvo sentado en el círculo de los grandes hombres del Polítburo, él era el único que no se había exiliado de Rusia en los malos tiempos. Kamenev, Sinoviev, Trotsky y el mismísimo Lenin, vivieron la lucha contra el zarismo desde afuera, y escribiendo libros sobre lo que "había que hacer". Ellos eran los intelectuales, Stalin, el bruto georgiano.


Stalin, Lenin y Trotsky en los primeros años de la Revolución triunfante



En la época que Lenin llega al poder, tiene que hacerse cargo del vetusto Estado zarista en medio de la quiebra generalizada a causa del esfuerzo de la Primera Guerra Mundial, a lo que se sumó luego la intervención internacional contra la Rusia bolchevique por parte de tropas fieles al difunto Zar y ejércitos europeos como el caso de Gran Bretaña. En tanto se desarrollaba ese proceso, Lenin y sus seguidores -como buenos teóricos- comienzan a aplicar todas las políticas que la teoría marxista describía acerca del mundo socialista. El fracaso fue espeluznante: en medio de la guerra civil las fábricas fueron entregadas a los obreros y los campos a los campesinos. Todo el sistema económico colapsó. La utopía se ponía en movimiento y millones murieron de hambre a consecuencia de la incapacidad de los revolucionarios.


En 1922, al término de la guerra civil, Lenin tuvo que cambiar la política económica creando la N.E.P. (Nueva Política Económica), donde el Estado permitió ciertas libertades dentro del marco del intercambio de mercaderías. Lenin dejó de lado la "dictadura del proletariado" y comenzó a hablar de "alianza de clases". La N.E.P. significó una contrarrevolución al espíritu original de la revolución bolchevique. Sin embargo, a pesar de esa claudicación, la situación económica no mejoró y la gente seguía muriendo. Para ese entonces, las consecuencias de las malas políticas habían producido un desgaste instrumental en las industrias irreversible.


La muerte de Lenin trajo el conflicto dentro del Polítburo. Trotsky buscaba ocupar su lugar y Kamenev y Sinoviev se aliaron con el bruto georgiano para impedirlo. Con el tiempo, todos se dieron cuenta que Stalin estaba creando a través de la Secretaría del Partido, un poder invisible detrás suyo. Ninguno de los intelectuales del Polítburo se atrevieron jamás a desplazar de su cargo a Stalin; no por temor a él, sino porque no tenían la menor idea de cómo dirigir el inmenso aparato del Partido Comunista soviético. Stalin era el hombre práctico, de acción. Con su gran astucia, logró desplazar a todos sus rivales y convertirse en el hombre fuerte de la URSS.


Dueño del poder, Stalin supo que la URSS jamás podría sobrevivir en el atraso: "Estamos rodeados por una serie de países capitalistas cuya técnica está más desarrollada y es más perfecta. Para llegar a la victoria final del socialismo, es preciso alcanzar y adelantar a esos países. Llegaremos o desapareceremos.." (1).




III – El Leviatán de Stalin



Bajo las circunstancias enunciadas en el punto anterior, Stalin y sus más cercanos colaboradores darán a luz el sistema de planificación centralizada. En la historia de la humanidad jamás se había logrado desarrollar un sistema económico tan descomunal.


La nueva política económica estalinista se diseñaba en el GOSPLAN (Comité Estatal de Planificación), organismo al cual le llegaba información de todas las regiones del inmenso territorio soviético. El GOSPLAN redactaba los planes quinquenales, donde cada uno tenía diferentes objetivos a alcanzar según las estrategias que planeara el Soviet Supremo (Parlamento). Bajo ese sistema de planificación centralizada, se determinaba toda la vida económica y social del país; se llegaba a marcar desde la cantidad de blindados que se debían fabricar en el año, hasta los litros de leche que debía consumir una familia por día según la zona que habitaba en la URSS.


Hasta ese entonces, nunca se había elaborado un aparato que pudiera ser capaz de tales cálculos. Los números, las estadísticas, eran el lenguaje del nuevo Estado Soviético, el Imperio de la Cantidad.


Para tal propósito, Stalin creó un sistema que le permitiera seleccionar eficazmente al personal de dirección del Estado y del Partido: A través de la Orgraspred, una de las comisiones más importantes del Comité Central del Partido, dirigida por L.M. Kaganovitch, se armaba todo el aparato de dominación que respondía exclusivamente a Stalin. Nacía así la nomenklatura, la burocracia soviética, herramienta material de la dominación totalitaria.


En poco tiempo, a través de la masiva colectivización de la agricultura (2) que aniquiló al campesinado libre (kulaks), se dio el sustento que se necesitaba para permitir el desarrollo industrial acelerado. Stalin realizó lo que ninguna nación en toda la historia había logrado: en menos de diez años, convirtió a un país netamente agrario en una nación industrializada. A esto hay que agregar, que todo el desarrollo tuvo una orientación geopolítica definida, siento Stalin el primer estadista que utiliza la geopolítica para el diseño, implementación y evaluación de las políticas públicas. Esa visión lo salvaría de la derrota ante la invasión del ejército alemán en 1941.



El triunfo mas importante de la era stalinista: la bandera comunista ondea sobre Berlin en 1945.



Vital para el triunfo de la nueva economía, fue el desarrollo del aparato represivo de Stalin a través de la NKVD (Comisariado del Pueblo para Asuntos Interiores) y de sus verdugos Iagoda, Iejov y finalmente Beria. De esta manera, Stalin terminará creando una sociedad jerárquica y compartimentada, que poseía los siguientes niveles:


1 – En la cúspide, los sectores privilegiados del aparato del Partido Comunista Soviético. A estos les seguían quienes detentaban privilegios pero con poderes parciales, como los altos funcionarios, directores de empresas, oficiales superiores, altos policías, etc.


2 – Privilegiados sin poder: intelectuales, artistas, oficiales, científicos, académicos.


3 – El grueso de la burocracia soviética (nomenklatura), descendiendo hasta los obreros privados del derecho a huelga, pero recompensados individualmente según sus rendimientos y resultados.


4 – Los enemigos del sistema: millones de sospechosos, reaccionarios en potencia, desviados de toda índole, prisioneros de los campos de concentración. Para contener a los enemigos del sistema, se crean los "gulag", fabulosos campos de trabajos forzados, verdaderas ciudades para los "enemigos" del Estado, donde perecieron cientos de miles. (3)


Gracias a estas transformaciones, la URSS pudo sobrevivir a la terrible maquinaria del nacional-socialismo alemán durante la Segunda Guerra Mundial, y luego, creando una red de espías de las más importantes de la historia, logró obtener los principales avances tecnológicos del mundo capitalista, y mejorarlos en muchos aspectos.


Si debemos fríamente diferenciar la política leninista de la estalinista, la primera dejó morir a millones sin que nada se hubiese hecho. En cambio, Stalin arrastró a la fuerza a toda una nación logrando los propósitos buscados. Exterminó toda una generación para hacer de la URSS una de las naciones más poderosas del siglo XX. Stalin fue el creador de un verdadero Leviatán que maravillo y atemorizó al mundo durante más de 70 años.



III – La Decadencia


Como Secretario General del Partido Comunista, Stalin es quién logra compactar toda la ideología que le daría el basamento ideológico a la URSS, creando para tal propósito la doctrina marxista-leninista y el culto al líder. Combina así dos elementos: una ideología materialista y la perpetuación del paternalismo ruso. Un elemento moderno y un elemento tradicional. (4)



La propaganda comunista mostraba a Stalin, principalmente durante la Segunda Guerra Mundial como una reencarnación del zarismo. El pueblo lo veía como su "padre" protector.



A pesar de todos los sufrimientos del pueblo ruso, ellos veían como culpable de los mismos a los encargados del aparato de represión policial, y no a Stalin. Siguiendo los consejos de Maquiavelo, Stalin se deshizo de sus propios verdugos (ejecución de Iagoda y Jejov), limpiando así su imagen de sanguinario. Para el pueblo ruso, Stalin era su protector y el que los llevaría a la "victoria", que para la doctrina oficial, representaba la creación del mundo comunista.


Stalin pudo dar a su pueblo sueños de grandeza. Para el sistema, "héroes" eran aquellos que lograban superar las metas que año en año el Estado presentaba: ".. el trabajo en nuestro país tiene un valor social, es una cuestión de honor y gloria. Bajo el capitalismo, el trabajo tiene un carácter privado, personal. Si has producido más, recibes más y vives como puedes. Nadie sabe ni quiere saber nada de ti. Tu trabajas para los capitalistas, tú los enriqueces. (...) Aquí [URSS], el hombre que trabaja no puede sentirse abandonado y aislado. Al contrario, se siente entre nosotros un ciudadano libre de su país, una especie de hombre público, y si trabaja bien y da a la sociedad lo que puede dar, es un héroe del trabajo, es aureolado de gloria" (5).


Durante sus tiempos de gloria, la URSS era una economía de guerra. La doctrina marxista-leninista le dio un trasfondo de lucha a toda la causa comunista. La URSS sería la luz del mundo, la única tierra con el sistema comunista. Su desarrollo industrial y militar, dejaría rezagado a todo el capitalismo y de esta manera, triunfaría la ideología. Durante años los sucesores de Stalin seguirían con esa política. De alguna manera se puede decir que: la URSS estuvo en guerra contra el sistema capitalista por más de 60 años, hasta la "perestroika".


En los años ´80, con la llegada de Gorbachov al poder, aquella nomenklatura que Stalin dio a luz, ya había desaparecido. Los que quedaban, poco sabían de las transformaciones que Stalin hizo en los años ´30, pocos sabían el esfuerzo sobrehumano que significó la Segunda Guerra Mundial para la URSS, erigiéndose como la gran vencedora del fascismo. Una crisis existencial se apoderó de los hijos de la revolución bolchevique; y fue cuestión de tiempo que el Imperio se desmembrara.


IV – El Cuarto Estado


Dentro del pensamiento tradicional, la URSS se ubica en lo que se denomina el "Cuarto Estado", definido por Julius Evola como la "reducción de todo horizonte y valor al plano de la materia, de la máquina y del número. El preludio ha sido la revolución rusa. El nuevo ideal es el "proletario" de civilización universal comunista" (6). Aquí estamos en presencia de la casta de los siervos, que responden a una ideología materialista, que elimina la voluntad que hay en el hombre en busca de la trascendencia. La religión del "Cuarto Estado" es el trabajo, el deber social y ético para con el Estado Totalitario.


Este "Cuarto Estado" se da en la URSS pero, existen elementos que también se hallan presente en el sistema económico capitalista que lidera EE.UU., donde la lógica económica termina por dominar al hombre: "no es más la necesidad la que solicita el trabajo mecánico, sino que es el trabajo mecánico (la producción) quien tiene necesidad de la necesidad" (7). De esta manera, el sistema económico cobra vida propia y domina a los hombres. En la URSS no se llegó a tal extremo: la economía estaba totalmente subordinada a las estrategias de la dirigencia soviética; y su sociedad, a diferencia de la yankee, no se la inducía al consumo. En el mundo actual, del "Quinto Estado" el de los parias, si los ciudadanos no consumen, el sistema económico colapsa y ello arrastra a toda una nación produciendo efectos de "contagio" en otras, a causa de la interdependencia financiera de las naciones.


Frente a esta realidad, el estalinismo quiso hacer en la URSS un sistema diferente al capitalismo occidental. En los años ´70 se convirtió en la potencia militar más poderosa de la tierra, pero la economía de guerra soviética, no podía seguir exigiendo a sus trabajadores sin existir un fin superior. Muerto Stalin, eliminado el culto al líder y defenestrado por sus sucesores, el ciudadano soviético no tuvo más que la doctrina marxista-leninista para justificar su trabajo diario, su lucha por mejorar la producción y ser reconocido por ello entre sus pares. En la década del ´80, ni los mismos dirigentes de la URSS sabían ya porque peleaban ... la ideología pasaba a tener un gusto rancio. En pocos años, la URSS se quiso democratizar con la "perestroika" y terminó en el colapso de 1991, donde diversas repúblicas de su inmenso territorio, se apartaron de la autoridad de Moscú.


A cincuenta años de su muerte, afirmamos que José Stalin se convirtió en el ingeniero de un gran Imperio. Generaciones enteras murieron por ese sueño que terminó en una realidad atemorizante. Ni Hobbes habría podido imaginarse la edificación de semejante Leviatán, de la máquina sin alma, con su ideología materialista que los encadenaba a la máquina para trabajar día a día buscando alcanzar al sueño del paraíso comunista, donde las necesidades quedarían atrás. Stalin quedará en la historia por ser quién primero pisó la capital del III Reich, y quién partió a Europa por la mitad levantando un muro que fue inexpugnable, hasta que su sombra se terminó por desvanecer. Fue uno de esos hombres elegidos por el Espíritu de los Pueblos, para acelerar los pasos hacia el fin de los tiempos; un conductor inigualable que quedará en la memoria del siglo XX, el siglo de las guerras.


Lic. Juan M. Garayalde





Stalin en su lecho de muerte. Su creación lo trascenderá. Su sombra amenazadora sobrevivió la mayor parte del siglo XX




NOTAS:


(1) Citado en: Dionisio Napal. "El Imperio Soviético". Ed. Stella Maris - Sexta edición - 1933 - Buenos Aires. Cap. 5.


(2) Durante ese proceso, mas de 2 millones de campesinos kulaks fueron detenidos y transferidos a camps de trabajo (Koljoses, o granjas colectivas). Se calcula que al menos 300 mil murieron en la deportación.


(3) Edgar Morin. "¿Qué es el totalitarismo?. De la Naturaleza de la URSS". ANTHROPOS – Editorial del Hombre – 1985. Primera Parte.


(4) Actualmente (2008) el Partido Comunista de San Petersburgo impulsa la canonización de Josif Stalin, en tanto que el ex premier de Rusia, Vladimir Putin, impulso una serie de políticas culturales para rescatar la figura de Stalin en la historia de Rusia.


(5) Mariscal José Stalin. "Discurso en la 1ra. Conferencia de Stajanovistas". En J. Stalin. "Cuestiones de Leninismo". Editorial Problemas – Buenos Aires, 1947. Pág. 699.


(6) Julius Evola. "Rebelión contra el Mundo Moderno". Editorial Herácles – Buenos Aires, 1994. Pág. 403.


(7) Julius Evola, Ob. cit. Pág. 410.

3 comentarios:

  1. No es por fastidiar el artículo, pero el señor de la foto no es Trotsky.
    Saludos.

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  2. No hay problema. ¿Quien es el de la foto?. De donde la extraje me decia que era él. Un saludo y gracias!

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  3. Es Mijail Ivanovich Kalinin y era un obrero hijo de campesinos. Alcalde de Petrogrado en 1917, miembro del Comité Central del PCUS en 1919 y presidente del Presidium del Soviet Supremo de la URSS en 1938.
    Fué uno de los fundadores de la URSS y su primer Presidente de facto.
    Por cierto, al igual que Lenin y Stalin, tampoco se llevaba nada bien con Trotsky.
    Saludos.

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